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El ayer ...

Tal vez coincidan algunas cosas en mi vida y la tuya, risas, heridas, ilusiones, alegría, sufrimiento, milagros silenciosos, luces indicadoras del camino. Nací y he crecido en México, mi madre fue madre soltera, al nacer tenía una hermana de tres años, nuestros abuelos nos cuidaban, vivíamos en un pueblito hermoso rodeado de cerritos, de muchos árboles frutales, teníamos cerca una presa, le proseguía un río hermoso con una poza que se convertía en cascada, miro atrás y me doy cuenta de lo mágico del lugar, lamentablemente en la actualidad se ha secado. Tengo muy bellos recuerdos de mi niñez, tuve un abuelo que me enseñó tantas cosas, fue mi héroe. También llegaron los primeros visitantes de carencia, de violencia, de no ser suficiente, sin embargo lo tenía todo, pero en algún momento algo tenía que romperse, tal vez es la única forma en que recordamos, al sufrimiento no le importa tu estatus social o económico, las heridas llegan a todos, de diferentes formas pero el mismo sentimiento. Cuando llegan no son un castigo, son una puerta. Estuve muchos años enojada, porque era una niña y los niños se creen las víctimas, aunque a veces si somos víctimas de personas que crecieron sin amor o sufrieron algún abuso. Hoy agradezco todo aquello que me hizo sufrir, fue lo mejor que me pasó, me quitó muchas cosas pero me dio muchas más, me obligó a entrar y conocer los primero destellos de mi alma. A los 10 años mi mama me llevo a vivir con ellos, mi hermana mayor se había ido primero, cuidábamos de mi hermano recién nacido, una vez casi lo pierdo, éramos unas niñas cuidando a un bebe. Me consideraba rebelde, las personas de mi circulo decían que me hacia pasar por perfecta, mucho tiempo me refugie en actividades no acordes a mi edad, buscando validación y aprobación, no me sentía a gusto con mi cuerpo y después la muerte de mi ser más amado vino a darme importantes lecciones. No hablaba con la verdad, buscaba cómo escapar de la realidad, me sentía víctima y seguía enojada. Tal vez llegue a ser cruel y lastimar a alguien, lamento los momentos en que me convertí en lo que me hirió. Sin darme cuenta, a la par fui aprendiendo a resolver, a buscar, a investigar, desarrollando más mi lógica pero también mi intuición, mi energía masculina me ayudó a abrirme camino y a aprender muchas cosas, tenia mas amigos que amigas, en mi adolescencia Rius con “Filosofía para principiantes” llegó a darle calma a mis ideas en torno a las religiones, sin saberlo había empezado mi persecución al conejo blanco. Estudie una carrera de ingeniería, desarrolle mucho mi lógica, me creí las historias de amor romántico, buscaba que me eligieran y me priorizaran, daba todo a cambio, y si!, duele lo que depositas a alguien que no te das a ti mismo. Tuve historias de amor muy bonitas, eso ¡si!, pero incompletas. A veces fui un tanto ermitaña y orgullosa. Veía a las personas guardando rencores con las mismas personas con quien vivían, por mentiras o engaños, veía la incoherencia de decir “amar a alguien” y lastimar a esa persona, algo tenía muy claro, yo no quería eso. Trabaje ayudando a reparar autos, he sido repartidora en bici y moto, tuve la maravillosa oportunidad de ejercer mi carrera, conocí muchos lugares gracias a ello y bellas personas también, solo que algo no me gustó de este ritmo y de esa dinámica. Igual tuve algunos emprendimientos que me enseñaron muchas cosas. Con la incomodidad como brújula, me fui moviendo de lugares y personas, otras veces la vida me empujó a moverme, desde niña siempre me cuestionaba muchas cosas como si mi mente ya de fábrica tuviera instalada la aplicación “anti dogma”. Pero sentía que había algo superior, algo que le daba esencia a todo. A mis 28 años (en el 2021) el conejo blanco me llevó a una experiencia trascendental con medicina de la tierra, sentí que en ese momento había “aprendido a aprender” y también lo devastador y liberador de darse cuenta que uno es responsable de todos los acontecimientos en su vida. Desde entonces no pare la búsqueda, mi mente lógica buscaba una explicación a ese sentir, busque entender acercándome con personas de mayor experiencia, en el camino conocí a personas que con mucho amor me brindaron conocimiento y cuando mire atrás había leído muchos libros al respecto. Más libros que los que había leído en toda mi carrera universitaria, sumado a conferencias sobre los mismo temas. Aquí empezaron mis recuerdos, no de hechos, más bien de mi misma, empecé a ver las mentiras que me contaba y las veces que me hacía la víctima. Empecé a comer para nutrirme y a moverme para sentir a mi cuerpo. He comenzado varias veces de cero, esta vez no tengo miedo. Agradezco inmensamente a las hermosas almas que me he encontrado en el camino y que me han guiado, agradezco su luz y oscuridad, a mi bella familia, a las amistades que me han dado todo sin esperar nada a cambio, bellos seres. A todas mis relaciones, ya que aprendí mucho, he tenido la fortuna de tener a mi lado a personas inteligentes que me han cuidado y amado, gracias por caminar tomados de la mano. Siempre estaré si algún día me necesitan. Agradezco a una persona que sin conocerla y hablar diferentes idiomas, me enseñó lecciones importantes. No soy la misma que hace dos años, ni que hace uno, tal vez no seré la misma dentro de un año, aunque en esencia siempre, actualizare en mi siempre que haya algo que actualizar. Esto es mi ayer, muy resumido pero sin filtro, sin orgullo, mío y sagrado. Gracias por leerme, Te amo.
Fani Alcalá Fani Alcalá Fani Alcalá Fani Alcalá Fani Alcalá Fani Alcalá Fani Alcalá Fani Alcalá Fani Alcalá Fani Alcalá